01.dic.2014 PICO PLATA

¿Ya se aburrieron del Flamenco? Suele ocurrir con las aficiones, que terminan desvaneciéndose o mutando. Son transiciones de voces, como la que tuvo Enrique Morente cuando al principio cantaba igualito que Los Chichos, hasta que se hizo un lío con la cultura y su voz…  o  la transición que sufrió Corcobado que incluso ha achinarrado su cante… igual que se achinarró el cantaor de Grupo de Expertos Solynieve, que ahora transita hacia Silvio, Luzbel o Sacramento… o  la total infantilización ñoña y delincuente de la forma de cantar del último Kiko Veneno.

Son simples transiciones de voces, propias de empatías camaleónicas, de evangelismos talegueros, de amistades y contaminaciones, de las personas y las músicas, que son más rápidas y contagiosas de lo que se cree.

Debido a ese motivo los padres se ahorran la compra de instrumentos musicales a sus hijos caprichosos, mientras otros progenitores corren huyendo, espantados de verse en los espejos de las salas de espera de las academias. Así ya no tienen que decirle a los niños frente a los escaparates que una bandurria es un sitar para enanos indios de Candem y que la falda tutú se la ponen a la última mona en los circos de Mónaco.

 

romeríasuiza-pielfort

 

 

Este síndrome del pasen y vean ya lo sufrieron Josele Santiago de Los Enemigos con las golondrinas, El Calamaro con El Cigala y Rosendo en Mojácar. Y es que la cultura del picoteo es la historia de la transición de voces políticas:

Desde el primer eslogan estatal de Todos contra el fuego hemos pasado a meterle fuego al dinero, a los juzgados, a las fábricas y a las antorchas olímpicas; y desde el Todos-contra-el-Flamenco (de hace un cuarto de hora) hemos pasado peatonalmente hacia el aparcamiento reservado de políticos discapacitados y del power-popero independiente, a los que el Flamenco -como la democracia- les ha encantado desde siempre.

Desde la invención de La Juventud y La Cultura oficiales en las casas de las juventudes y de las culturas, con sus aseos de mármoles… donde nadie todavía ha logrado atravesar los espejos, digo tener algo de futuro o arte.

Desde el logro de la supresión del Servicio militar obligatorio que hizo que la gente tuviera más tiempo para meterse en política, ir a manifestarse a la base militar de Rota, aprender a pintar bodegones y bailar sevillanas ecológicas.

Desde la frase Papá no corras (con el coche) se ha pasado a tener que correr otra vez delante de las guardias pretorianas; y del consejo Si bebes no conduzcas hemos llegado a quedarnos desnudos si queremos volar, en aeropuertos vacíos de bombas y estupefacientes. Y hoy el cantactor, el arpegiador y el bailotrón corren y se embalan  más que nunca, y se desnudan, porque si no se hace la gracia norteamericana de enseñar el kundalini del culi, el arte no resulta contemporáneo.

Desde el exterminio de los obstáculos urbanos se perdieron el aparcamiento libre y el cantaor pidón de los centros desavecindados de las ciudades, para siempre, pero han sido sustituidos por la canción “¡Al sherry todos de crisma, al sherry todos de crisma, con el ibex del jipi ñu yeah!” que dicen en inglés los villancicos de Boney M. desde los altavoces de las tiendas franquiciadas y los  campanarios de los ayuntamientos.

Desde el cantado Asociacionismo de primitivos consumidores, vecinos, gremios con inquietudes, enfermos y viudas, se ha pasado al actualísimo Hagan-ustedes-un-partido-político, con el que todos podemos ser artistas… pero por ahora sólo hemos llegado hasta el coro rociero y las chirigotas y comparsas de los carnavales.

Desde la creación de La Igualdad de MI mujer en el asiento reservado del teatro (que no LA de la igualdad de la mujer que trabaja en el mercadona ni la que limpia boquerones) el resto de mujeres aguanta con educación, dentro del bar de tapas, al yonqui que  escupe su fandango lounge y tuberculoso mientras toca las palmas por papilomas, esparciendo saliva, postillas y llagas creando ambiente.

Desde el Reciclaje de las urnas electorales en papeleras que son, o como cajones flamencos transparentes, como la batería de Cerrone, repletos de papeletas de una tómbolalaika nacional, que dicen que siempre toca porque los votos se cuentan, y encima va la gente y todavía se lo cree. Pregunten a Paco Yunque.

Desde que los hombres burbujos inmobiliarios dibujaban geometrías en los cultivos y abducían olivos centenarios para hacer trasplantes en las fincas de las playas, el inventor de la rotonda da vueltas a una aceituna en un plato de la Venta Vargas, mientras observa el viejo cartel de:

 SE PROHÍBE ALICANTE

Y EL BAILE

 Y conversa en la barra con el inventor del tranvía-terraza (que se mueve en zigzag) y del carril-bicicross sobre el acerado. Jorge Ribalta tiene la foto de la escena.

Desde las fundaciones de Prohibiciones extremas e inagotables, como la de tratar de eliminar por decreto la eterna y bella expresión fandanguera de “¡Alcalde cabrón!”, verdadera idea clásica y poema universal que recogía Mark Twain en todos sus libros, cuando hoy en España los creídos de la política quieren igualar a los pobres votantes con simples hinchas de fútbol que hacen el escrache.

Desde las corrupciones Renovables de gobiernos centrales que ocultan las grandes corrupciones de provincias y municipales, mucho más gigantescas, y que nos dejan sin energía para sostenernos… ¿Ya se aburrieron del Flamenco?

No se desalienten y persistan antes de renegar, que ya nos caerá otro premio nacional, otra prohibición, otro impuesto, otro obstáculo, mira una estatua, otro juego, mira un belén ardiendo, otra guerra, otros fuegos.

 

 

 

 

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SOBRE EL BLOG
Flamencos de alquiler

Blog de David Pielfort.

AUTOR: David Pielfort
DAVID PIELFORT (1971). Salido de una novela de Dickens, es abandonado por los gitanos. Un banco le compró un cuadro. Su voz retumbó en la Bienal de Arte de Venecia, e Israel Galván ha bailado sobre su cuerpo. Otorgó la llave de oro del cante jondo a Paco de Lucía, en una pielfortmance que televisó La 2.
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