15.dic.2013 COMEDORES DE UÑAS

Suena el teléfono y DJ Tempul lo coge: ­–Sí… dígame…

–Se trata de la guitarra del anuncio en la teletedeté municipal.

–¡Ah… ji?

–¿Es colorada, no?

–Sí… coloradita…

–Pero es que en la foto que sale en la pantalla de la tele no se ve la etiqueta del instrumento… ¿de qué marca es?

–Tenía una etiqueta amarilla muy fea… y le pegué encima un cuadro que está en un museo ruso… un Caravaggio en el que sale un guitarrista o tañedor… que se sabe que se llamaba Montoya… venía en la partitura…

–¿Pero de qué marca es?

–Philips… la tele es una philips… mire, por el precio que se vende la guitarra puede ponerle el nombre que quiera…

–¿Montoya… la marca entonces es Montoya?

–Que ji…

–¿Y el uñero?

–¿Qué ocurre? –respondió DJ Tempul estudiando los sonidos de fondo del hogar del comprador: se oía a la familia que parecía atender a la vez al parto telefónico, en un ambiente casero de domingo por la mañana en un piso pequeño, donde alguien a veces apuntaba preguntas a la voz compradora, que sonaba flotante por no tenerla entre las venas.

–Es que yo le digo uñero, ¿me escucha?

–Sí, el golpeador lo traía de fábrica… no tiene arañones ni ningún agujero que esté tapado con el plástico blanco… ¿qué te crees… que la guitarra se la he quitado a un muerto?

–Yo te daba tanto, pero es que las hay a tal precio y después suenan como un cascajo –dijo el cascajo atravesando con la gota de la nariz todos los pisos del bloque, la antena del vodafone y el radar del sistema integral de vigilancia exterior del estrecho de Gibraltar.

–¡Hombre… es una guitarrita muy apañada… vale para matar el gusanillo… y todavía no ha vomitado nadie dentro…!

pielfortguitaramaniquí Ahora en la casa sonaban músicas de los carnavales de Cádiz al fondo. Era buena fecha para deshacerse de objetos musicales. La madre del comprador arreaba para bajar el ridículo precio.

–¿Y no me la puede usted traer a mi casa para yo verla?

–¿En coche de caballos…?

–¿Y trae afinador digital?

–No…

–¿Y la funda que se anuncia?

–¡Flexible! ¡La funda es flexible! Si te interesa nos vemos ahora en un sitio intermedio… en el bar del Ave Turuta, dentro de un cuarto de hora…

–Es que yo estoy en pijama.

–Y yo también…

El jaleo de fondo del teléfono demostraba que la madre no le iba a dar al niño de cuarenta años ningún dinero, y menos para salir a la calle. No llegaría nunca al bar de la cita, perdiéndose así otro músico para siempre.

–¿Y cuánto tiempo tiene?

–Un año… un año… tú la oyes y me haces una oferta… la vendo para hacer sitio… para no verla más… porque está allí quieta… mirándome como la silueta del cadáver de un asesinato… con ese ojo tan grande y oscuro…

–¿Entonces usted es comparsista?

–¡Yo no…!

–Pues ya lo ha dicho todo, ¿cómo se llamaba usted?

Ángela Merkel.

–¡Qué casualidad, se llama igual que mi madre!

–Bueno… me llamas mañana y quedamos, Señor Drogui…

DJ Tempul colgó la llamada, desconectó el teléfono e inmediatamente tomó el consejo de El Niño de Elche: arrancó el cuadro ruso del fondo de la guitarra y pegó como etiqueta la insignia de un Audi 8 cualquiera.

¡Arza pilili!

 

 

 

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SOBRE EL BLOG
Flamencos de alquiler

Blog de David Pielfort.

AUTOR: David Pielfort
DAVID PIELFORT (1971). Salido de una novela de Dickens, es abandonado por los gitanos. Un banco le compró un cuadro. Su voz retumbó en la Bienal de Arte de Venecia, e Israel Galván ha bailado sobre su cuerpo. Otorgó la llave de oro del cante jondo a Paco de Lucía, en una pielfortmance que televisó La 2.
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